EL CASO CANTÓ
Fíjense que me gusta, en líneas generales, lo que ha hecho Toni Cantó en esta ocasión y frente el trance ante el cual se encontraba. Y vaya por delante que lo digo antes de leer/oir demasiadas valoraciones de analistas políticos y obviando las ya vistas. Y vaya a continuación que en múltiples ocasiones TC no ha sido santo de mi devoción en su deambular político. No lo ha sido por no coincidir en más de un posicionamiento ideológico y por las maneras un tanto ruidosas que ha tenido para manifestarlos. Lo suyo con twitter ya es de antología y ha pagado buena parte de los sueldos de los guionistas de EL INTERMEDIO - loados sean - y humoristas varios. Sí le reconozco una capacidad -al margen de las pasadas de frenada- para hacerse ver, llevando de la mano a su partido y -algo menos- a su comunidad autónoma. Pues bien, henos aquí ante una de esas situaciones en las que uno piensa que los pasos a dar por el implicado son de libro: esto, esto y esto. Aunque duela, aun...