El Blog del Sapo

Hola amigos. Soy El Sapo y este es mi blog. Sería muy tonto daros indicaciones sobre de qué va. Ya iréis viendo. Sólo quiero daros mi opinión. Procuraré ser divertido y llamaros la atención sobre cosas que no veo reflejadas en los medios de comunicación. Bueno, mejor no os masacro con más presentación.

sábado, diciembre 28, 2013

FELIZ NAVIDAD

http://www.youtube.com/watch?v=FyEJbdPBc6A 

Técnicamente, no es un villancico. Ni siquiera llegaría a lo que los anglosajones llaman "Christmas song"... o sí. Pero para mi es una de las canciones imprescindibles en estas fechas. Incluso hasta el punto de que, como los villancicos, te da no sé qué escucharlo en otra época del año. No sé vds, pero a mi me basta oir las tres primeras notas y se me hace un nudo en la garganta. 

La historia (el sueño del trapero, o si lo prefiern más actual, del recogedor de cartones) trata de dos personas fuera del sistema, dos vagabundos, y el contraste con una Navidad con "pavo,pastel, niños, helado, regalos para todos" que los protagonistas ven y/o sueñan y/o recuerdan.
La canción, como casi todas las de Knopfler es suficientemente ambigua y llena de elipsis y metáforas. No sabes si son amigos, pareja, chica y chico... En fin, léanla vds. mismos y saquen sus conclusiones.

Y viene también a  cuento porque, por el contenedor que tengo frente al balcón, cada vez son aún más las personas que se paran a mirar dentro que las que no. Algunos llevan incluso un smartphone. Curioso.

Pero el álbum y la canción tienen otro vínculo inesperado con nuestra tierra. ¿Lo adivinan? ¿no?

Ahí va: la foto de la carátula que pueden ver más arriba está tomada... ¡¡en Valencia!! nada menos. Aparte de un intrigante graffitti casero ("Papas R.I.P." o algo así), no es difícil ubicar la escena en una casa del Cabanyal en los cincuenta. Incluso el par de espardenyes de careta que calza él -ella va descalza- es inequívocamente local 
La pareja con su aire de ternura y calma parece bailar al ritmo de vals de la canción; parecen más felices que los protagonistas de la canción. Y tranquilos de que una baldosa de la cocina no les vaya a caer en la cabeza.  Claro que no es tan fino como el trencadís del Palau de les Arts.